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El
cultivo

Planificar una pomarada y saber combinar los métodos tradicionales de cultivo y las innovaciones más recientes es fundamental en una buena plantación. Además de seleccionar las variedades de manzana y apostar por las tradicionales, las que tantos años llevan aportando a una sidra equilibrada en aromas y sabores.

La innovación es clave para reducir la vecería o alternancia bianual, que durante años ha condenado a los manzanos asturianos a alternar años de cosechona con años de escasez. Nuestros llagares aplican en sus pumaradas técnicas que permiten equilibrar las cosechas de manzana y colaboran en este sentido con los cosecheros homologados.

Sólo plantaciones homologadas

La sidra de Manzana Seleccionada se elabora sólo con manzanas cosechadas en Asturias, en plantaciones homologadas en base a criterios de calidad, tanto en el cultivo como en la recolección.
Planificar una pomarada y saber combinar los métodos tradicionales de cultivo y las innovaciones más recientes es fundamental en una buena plantación. Además de seleccionar las variedades de manzana y apostar por las tradicionales, las que tantos años llevan aportando a una sidra equilibrada en aromas y sabores.

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La
cosecha

De septiembre a diciembre, Asturias huele a manzana. Es la época de la cosecha. Y llega el momento de planificar la recogida de manzanas. Tiene que ser en su punto óptimo de maduración. Ni antes ni después. Y cada variedad tiene una maduración propia.

Todos los días, sin descanso, nuestros llagares y los cosecheros homologados “apañan” las manzanas de sidra, que llegan a los manzaneros de los llagares para empezar la mayanza.

Sólo manzana asturiana

La sidra de Manzana Seleccionada verifica este punto, para garantizar que su elaboración se realizará sólo con manzana de las variedades seleccionadas y cosechada en plantaciones homologadas.

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La
mayanza

La selección de las mejores manzanas es clave. Así como la limpieza. Por eso, nuestros llagares seleccionan a mano las manzanas, que se lavan varias veces con agua antes de ser troceadas.

La “magaya” (la manzana ya troceada) se traslada a las prensas. Parte de ellas son de madera, llagares centenarios que han extraído lo mejor de miles de millones de manzanas. Y que siguen aportando su toque único al primer mosto o sidra dulce.

Esta sidra dulce (o “sidra del duernu”, deliciosa con castañas) se traslada a los toneles, donde empezará la fermentación.

Así de natural. Así de tradicional. Sin aditivos y con mucha implicación y cariño por parte de los grandes trabajadores que, día a día, dan vida a la mayanza en nuestros llagares.

Según la tradición

En esta fase, se verifica que la mayanza se realiza según las tradiciones y respetando el rendimiento establecido como óptimo para obtener una sidra de calidad.

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la
fermentación

Espontánea y natural. Así es la fermentación de la sidra, un proceso que se realiza con las levaduras que habitan en la bodega.

La fermentación de la sidra tiene dos partes: alcohólica y malo-láctica. Y avanza con el arte del llagarero y de su equipo, que prueba cada día los mostos que se van transformando en sidra, vigilando defectos y potenciando las virtudes.

La sidra de Manzana Seleccionada se diferencia, en este punto, por presentar al mercado la “sidra sobre la madre”, que reposa sobre sus propias lías de fermentación y que recupera la tradición de probar la primera sidra del año. Es una sidra sólo disponible de marzo a mayo, porque es una sidra joven, tierna, sin trasegar.

¿Y qué es un trasiego? La mezcla entre toneles, el coupage que realiza el llagarero con el objetivo de conseguir sidras equilibradas, con el toque propio de cada llagar.

Controles de calidad en todo el proceso

Durante la fermentación, se realizan analíticas y controles de calidad, para garantizar que la futura sidra de Manzana Seleccionada cumple los parámetros y requisitos establecidos en el Reglamento de Uso.

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Cata
final

La calidad se debe medir. Por eso, la sidra de Manzana Seleccionada establece un último control antes de salir al mercado: una mesa de cata, en la que reconocidos catadores de sidra examinan los lotes presentados a calificación.

Se examinan los aspectos visuales, olfativos y gustativos de la sidra. 7 es la nota mínima que debe alcanzar la sidra para ser calificada y obtener la contra-etiqueta que identifica a la sidra de Manzana Seleccionada.

6

y a
disfrutar

La sidra de Manzana Seleccionada sale al mercado, identificada con la contra-etiqueta que marca el número de botella, el lote y el sello de Bureau Veritas que garantiza que esa sidra ha superado todos los controles y auditorías de calidad.

Una sidra de calidad se merece un servicio premium. Como el que cada día recibe la sidra de selección en las sidrerías y restaurantes donde se sirve. Una sidra de calidad, servida a la temperatura adecuada (en torno a 10-12 grados), enfriada en agua fresca, almacenada en condiciones óptimas y servida en vaso fino de sidra.

Y, muy importante, bien escanciada. Es lo que diferencia y define a la sidra elaborada en Asturias: el escanciado, el arte de romper la sidra en la pared del vaso, para despertar el carbónico y abrir todas las cualidades aromáticas, cromáticas y gustativas de la sidra.